viernes, 29 de enero de 2016

CONTES

ROSMERY


     Rosmery conoció al Rey de la selva ya hace mucho, mucho tiempo. Pero en aquel momento a Rosmery, tanta verdor aunque bonita, no era de su agrado, por lo tanto Rosmery siguió su camino y el Rey busco a otra Jane.

     Tarde o temprano, todos acabamos encontrando nuestra pareja correspondiente a nuestros deseos y  Rosmery, también encontró a su otro tarzan. Lo que solemos decir la media naranja.

     Tiempo, mucho tiempo después, las dos parejas se volvieron a encontrar y juntos con sus bienvenidos retoños salían a dar largos paseos contándose la acumulación de vivencias pasadas. Sus vidas habían estado separadas por tiempos y kilómetros, por lo tanto los paseos no eran 
monótonos


     La vida había castigado severamente a las dos familias, pero Rosmery y El Rey seguían, aunque a duras penas, aguantando todo lo que la providencia les enviaba.

      La vida siguió con sus altos y sus bajos, con sus penas y alegrías, con recogimientos y ausencias.

     Al final, solos otra vez decidieron seguir hablando del 
terrible terremoto que había sacudido sus vidas.

     Rosmary y El Rey volvieron allí, dónde se conocieron recorriendo viejos parajes repletos de recuerdos desbastados por el tiempo. Pero en aquel momento Rosmery ya no podía seguir con tanta desolación y optó por dejar todo su pasado en el pozo del olvido. 
Vació su mente de tantos momentos desagradables y voló alto, muy alto en busca de la eterna felicidad. 

- Del Rey? Nunca más se supo. Los Reyes mueren siempre sentados en su trono.

     Moraleja: encontrar la perfección, durante nuestra existencia, es difícil,  rectificaríamos 20 veces y 20 veces nos equivocaríamos 

MARISA
Lunes, 02/02/2016


















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